Guía de cambios del fútbol 5 al fútbol 11 para entrenadores nuevos
Cada formato cambia las cuentas. Cambian los jugadores, la duración, los periodos y las reglas de cambio. Esta guía te ayuda a preparar el paso del fútbol 5 al fútbol 7 y al fútbol 11, sin tener que repartir los minutos de cabeza durante el partido.
Tu primera temporada como entrenador en fútbol 5 te pareció manejable. Un puñado de niños, algunos en el banquillo, rotar cuando parecía justo. Luego el equipo pasó a fútbol 7, y después a fútbol 11. Cada paso añade más cosas que tienes que recordar, y la rotación que te funcionaba el año pasado ya no te sirve.
Cada formato trae sus propias cuentas. Y los números no te los inventas tú: vienen del reglamento. En España, las reglas concretas de duración, convocatoria y cambios suelen depender de la federación territorial o de la competición que juegues: la de Madrid (RFFM), la Federació Catalana de Futbol (FCF), la de la Comunitat Valenciana (FFCV) y demás. La RFEF fija el marco general. Esta guía recorre lo que significan el fútbol 5, el fútbol 7 y el fútbol 11, tomando como referencia las bases de competición de la Federación de Fútbol de Madrid, para que sepas qué esperar antes del saque inicial.
Una nota sobre los números
La duración del partido, el tamaño de la convocatoria y la política de cambios cambian no solo entre formatos, sino también entre categorías dentro de un mismo formato. En la mayoría de territorios el fútbol base salta del fútbol 7 al fútbol 11 sin un paso intermedio de fútbol 9, aunque algunas comunidades, como la Valenciana o Extremadura, usan el fútbol 8 en alevín. A lo largo de la guía citamos los números de la RFFM y nombramos la categoría a la que se aplica cada cifra. Si tu federación territorial dice otra cosa, sigue esa norma.
Fútbol 5 (Debutante, 5–6 años)
En el campo: 4 jugadores de campo más 1 portero
Convocatoria recomendada: 8 a 10 niños (mínimo 5 para empezar)
Duración: 2 × 15 min = 30 min
Balón: Talla 3
Cambios: Libres, sin límite, y el jugador que sale puede volver a entrar
Aquí arranca el fútbol organizado para los más peques. Todo está pensado para que participen todos: balón pequeño, campo reducido, cambios ilimitados. Tú solo tienes que repartir los minutos.
Las cuentas: con 9 niños, 5 puestos en el campo y 30 minutos de partido, sale a unos 17 minutos por cabeza.
Lo que suele funcionar: empareja a los niños. Cuando uno sale, entra el otro. Mantén las parejas de un partido a otro para que aprendan la rutina.
Cuidado con: la tentación de dejar a tus "mejores" más tiempo porque "se lo están pasando muy bien". A esta edad, todos necesitan sentir que el partido también es suyo. Reparte los minutos con calma.
Fútbol 7 (Benjamín y Alevín, 8–11 años)
En el campo: 6 jugadores de campo más 1 portero
Convocatoria recomendada: 9 a 12 niños (mínimo 5 para empezar; hasta 16 con licencia)
Duración: 2 × 25 min = 50 min (Benjamín, 8–9 años). 2 × 30 min = 60 min (Alevín, 10–11 años).
Balón: Talla 4
Cambios: Libres, sin límite, y el jugador que sale puede volver a entrar
Aquí la planificación de los cambios empieza a apretar. Con 12 niños y 7 puestos tienes 5 en el banquillo en cada momento, y el partido ya dura lo suficiente como para que los minutos no se repartan solos.
Las cuentas: 12 niños, 7 puestos, 60 min (Alevín). 7/12 de 60 da unos 35 minutos por cabeza. Con una convocatoria más corta, de 10, sube: 7/10 de 60 son 42 minutos cada uno.
Lo que suele funcionar: divide el partido en cuatro tramos de unos 12 minutos y reparte a cada niño tres de esos cuatro. Apúntalo antes de salir. No te pongas a calcular con el partido en marcha.
Cuidado con: los minutos bajo palos. Si un niño pasa 20 minutos de portero, "ha jugado" un tercio del partido, pero no ha tenido el mismo tiempo para tocar el balón, decidir y jugar como jugador de campo. Lleva por separado los minutos de portería y los de campo.
Fútbol 11 (Infantil y Cadete, 12–15 años)
En el campo: 10 jugadores de campo más 1 portero
Convocatoria recomendada: 14 a 18 jugadores
Duración: 2 × 35 min = 70 min (Infantil, 12–13 años). 2 × 40 min = 80 min (Cadete, 14–15 años).
Balón: Talla 5
Cambios: En infantil y cadete, hasta 7 jugadores cambiados en un máximo de 4 interrupciones (un máximo de 3 en la segunda parte), y el jugador que sale puede volver a entrar
El mayor salto entre formatos. En muchos territorios no hay un paso intermedio de fútbol 9: se pasa directamente del fútbol 7 al fútbol 11. El campo se agranda, el partido se alarga y la convocatoria crece.
Las cuentas: 17 jugadores, 11 puestos, 80 min (Cadete). 11/17 de 80 da unos 52 minutos por jugador. Con 18 convocados: 11/18 de 80, unos 49 minutos por cabeza.
Lo que suele funcionar: reparte los cambios a lo largo de las dos partes, 3 o 4 en cada parada. Como un jugador sustituido puede volver a entrar, aprovecha las cuatro interrupciones para que cada uno llegue cómodamente a 45 o 55 minutos en un partido de 80.
Cuidado con: la trampa de dejar todos los cambios para el descanso. Si gastas todas las paradas en el intervalo, te quedas sin margen si un jugador se cansa o se lesiona en la segunda parte. Reparte los cambios a lo largo de todo el partido.
Tabla de referencia rápida
| Formato | Categoría | En el campo | Convocatoria | Duración | Por jugador |
|---|---|---|---|---|---|
| Fútbol 5 | Debutante (5–6 años) | 5 (4 + portero) | 8–10 | 2 × 15 = 30 min | ~15–19 min |
| Fútbol 7 | Benjamín (8–9 años) | 7 (6 + portero) | 9–12 | 2 × 25 = 50 min | ~29–39 min |
| Fútbol 7 | Alevín (10–11 años) | 7 (6 + portero) | 9–12 | 2 × 30 = 60 min | ~35–47 min |
| Fútbol 11 | Infantil / Cadete (12–15 años) | 11 (10 + portero) | 14–18 | 2 × 35–40 = 70–80 min | ~43–63 min |
Cifras orientativas basadas en la normativa de la Federación de Fútbol de Madrid (RFFM); comprueba siempre las reglas de tu federación o competición. El tiempo por jugador asume un reparto equitativo; tus números reales varían según el tamaño de la convocatoria, la rotación de porteros y el rigor con el que tu federación territorial aplique sus normas.
El caso catalán en fútbol 7: cuatro periodos y menos cambios sobre la marcha
En España, buena parte de las reglas que de verdad marcan tus cambios no las pone la RFEF, sino tu federación territorial. Y un buen ejemplo de hasta dónde puede llegar esa estructura está en Cataluña.
En el fútbol 7 de base en Cataluña, la Federació Catalana de Futbol organiza el partido en cuatro periodos, no en dos tiempos. Esos cuatro periodos duran 12 minutos cada uno en benjamín y 15 en alevín, con descansos breves entre ellos. Pero lo importante no es solo el reparto del tiempo, sino lo que la normativa pide hacer con él.
En los tres primeros periodos no se hacen cambios sobre la marcha: solo se rota en los descansos, salvo lesión o indisposición. Y la regla va en una dirección muy clara: cada jugador debe disputar como mínimo dos periodos completos. El cuarto periodo se abre: el entrenador dispone de dos momentos para hacer cambios y puede mover a todos los jugadores que quiera.
Léelo despacio, porque cambia tu forma de planificar. No basta con que cada niño entre unos minutos al final: la estructura está pensada para que nadie se quede con un único periodo de relleno al final. Si entrenas en otro territorio, vale la pena que mires si tu federación tiene una guía parecida, porque muchas buscan proteger la participación, aunque lo hagan con otras palabras.
¿Quieres ver cómo lo gestionan las federaciones de otros países? Echa un vistazo a nuestra guía de reglas de tiempo de juego justo por país.
El hilo conductor de todas las modalidades
Sea cual sea el formato, valen tres principios.
Planifica antes del partido. Cuando sales a la banda sin un plan de cambios, acabas tirando de intuición. Y al decidir sobre la marcha, es fácil acordarte antes de los niños que más se hacen notar que de los que más necesitan minutos.
Cuenta el tiempo de portero por separado. Un niño que pasa 25 minutos bajo palos y 5 en el campo no ha tenido un tiempo de juego justo. La portería es una posición valiosa, pero como jugador de campo se aprenden otras cosas.
Apóyate en algo que aguante el salto de formato. El sistema de parejas te vale en fútbol 5, pero se rompe en fútbol 11. Acostúmbrate desde el principio, con libreta, hoja de cálculo o aplicación, a apoyarte en algo que sobreviva al cambio de formato.
Cuanto mayor es el formato, más difícil se vuelve el cálculo mental. Al llegar al fútbol 11, ningún entrenador debería tener que llevar en la cabeza los minutos de 17 jugadores, dos partes y las rotaciones de portero mientras además dirige el partido. Ahí es cuando una buena herramienta ayuda: no para quitarte el control, sino para que no tengas que hacer todas las cuentas durante el partido. Para profundizar en los métodos que los entrenadores usan de verdad durante el partido, mira nuestra guía para gestionar los cambios sin libreta. Y si te tienta un temporizador de intervalos fijos, aquí te contamos por qué ese enfoque suele fallar en la práctica.