La guía de cambios del 5 contra 5 al 11 contra 11 para entrenadores nuevos

Cada formato tiene su propia matemática. Los números los pone la federación, no la intuición. Esto es lo que el fútbol 5, el fútbol 7 y el fútbol 11 representan según las normas de la RFEF, con los cálculos de rotación hechos.

Un entrenador con una libreta repasa el plan de cambios con los jugadores reunidos junto al banco.

Tu primera temporada como entrenador en fútbol 5 te pareció manejable. Un puñado de niños, algunos en el banco, rotar cuando parecía justo. Luego el club subió al grupo a fútbol 7, y después a fútbol 11. Cada paso duplica o triplica las variables, y la rotación que funcionaba el año pasado ya no funciona.

Cada formato tiene su propia matemática. Y los números no son tuyos para inventarlos — vienen de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y de las federaciones autonómicas que organizan tu competición. Esta guía recorre lo que el fútbol 5, el fútbol 7 y el fútbol 11 representan según las normas de la RFEF (con la implementación de la Federación de Fútbol de Madrid como referencia), para que sepas qué esperar antes del saque inicial.

Una nota sobre los números

La duración del partido, el tamaño de la plantilla y la política de cambios varían no solo entre formatos, sino también entre categorías dentro del mismo formato. La RFEF salta directamente del fútbol 7 al fútbol 11 sin un paso intermedio de fútbol 9. Citamos los números de la RFEF y nombramos la categoría a la que se aplica cada cifra. Si tu federación autonómica dice otra cosa, gana ella.

Fútbol 5 (Debutante / Prebenjamín, U6–U8)

En el campo: 4 jugadores de campo más 1 portero
Plantilla recomendada: hasta 16 jugadores con licencia
Duración: 2 × 15 min = 30 min
Balón: Talla 3
Cambios: Libres, sin límite, con reentrada permitida

Aquí arranca el fútbol organizado en la RFEF. La estructura está diseñada para que todos jueguen: balón pequeño, campo reducido, cambios ilimitados.

La matemática: 9 jugadores, 5 puestos, 30 min totales. 5/9 de 30 = aproximadamente 17 minutos por jugador.

Lo que funciona: Empareja a los jugadores. Cuando uno sale, el otro entra. Mantén las parejas constantes entre partidos para que los niños aprendan la rutina.

Cuidado con: La tentación de dejar a tus "mejores" jugadores más tiempo porque "se lo están pasando muy bien". A esta edad todos se lo pasan bien. Rota equitativamente.

Fútbol 7 (Benjamín y Alevín, U9–U12)

En el campo: 6 jugadores de campo más 1 portero
Plantilla recomendada: hasta 16 jugadores con licencia (mínimo 7 para empezar)
Duración: 2 × 25 min = 50 min (Benjamín, U9–U10). 2 × 30 min = 60 min (Alevín, U11–U12).
Balón: Talla 4
Cambios: Libres, sin límite, con reentrada permitida

Aquí la planificación de cambios empieza a morder. Con 12 jugadores y 7 puestos tienes 5 en el banco en cada momento, y el partido es lo bastante largo como para no poder confiar en que salga bien por sí solo.

La matemática: 12 jugadores, 7 puestos, 60 min (Alevín). 7/12 de 60 = aproximadamente 35 minutos por jugador. Con una plantilla más pequeña de 10: 7/10 de 60 = 42 minutos por jugador.

Lo que funciona: Divide el partido en cuatro tramos de 12 minutos. Asigna a cada jugador tres tramos de cuatro. Escríbelo antes del partido. No intentes calcular durante el juego.

Cuidado con: El tiempo en la portería. Si un niño juega 20 minutos como portero, ha "jugado" un tercio del partido pero sin tiempo de desarrollo como jugador de campo. Lleva el tiempo de portería y el de campo por separado.

Fútbol 11 (Infantil y Cadete, U13–U16)

En el campo: 10 jugadores de campo más 1 portero
Plantilla recomendada: hasta 18 jugadores en 2ª regional
Duración: 2 × 35 min = 70 min (Infantil, U13–U14). 2 × 40 min = 80 min (Cadete, U15–U16).
Balón: Talla 5
Cambios: Máximo 7 cambios en 4 paradas (3 en la 2ª parte), reentrada permitida

El mayor salto de formato. España omite el fútbol 9 — los jugadores pasan directamente de fútbol 7 a fútbol 11. El campo se amplía, el partido se alarga y la plantilla crece.

La matemática: 17 jugadores, 11 puestos, 80 min (Cadete). 11/17 de 80 = aproximadamente 52 minutos por jugador. Con 18 en la plantilla: 11/18 de 80 = 49 minutos por persona.

Lo que funciona: Rotación continua a lo largo de ambas partes con 3 a 4 cambios en cada ventana. Con 7 cambios y reentrada libre, cada jugador alcanza cómodamente 45 a 55 minutos en un partido de 80 minutos.

Cuidado con: La trampa del "cambio en el descanso". Si gastas todos los cambios en el descanso, no tienes margen si un jugador se cansa o se lesiona en la segunda parte. Reparte los cambios a lo largo de todo el partido.

Tabla de referencia rápida

Formato Categoría En el campo Plantilla Duración Por jugador
Fútbol 5Debutante (U6–U8)5 (4 + PT)hasta 162 × 15 = 30 min~17 min
Fútbol 7Benjamín (U9–U10)7 (6 + PT)hasta 162 × 25 = 50 min~25–35 min
Fútbol 7Alevín (U11–U12)7 (6 + PT)hasta 162 × 30 = 60 min~30–42 min
Fútbol 11Infantil / Cadete (U13–U16)11 (10 + PT)hasta 182 × 35–40 = 70–80 min~43–52 min

Cifras según las normas de la RFEF (referencia: bases de la Federación de Fútbol de Madrid). El tiempo por jugador asume distribución equitativa; tus números reales varían según el tamaño de la plantilla, la rotación de porteros y la rigurosidad con la que tu federación autonómica aplique las normas.

La regla RFEF: todos los inscritos deben jugar

La RFEF es de las pocas federaciones europeas con una regla explícita y sancionable: en 1ª y 2ª regional cadete e infantil, es obligatoria la participación de todos los jugadores inscritos en el acta arbitral. Dejar a un jugador inscrito sin minutos es una alineación indebida sancionable.

En las categorías inferiores (fútbol 7) la lógica es la misma, llevada a cabo a través de cambios ilimitados, reentrada libre y plantillas amplias. La estructura está diseñada para que todos jueguen, no para que el entrenador elija sus 11 favoritos.

¿Quieres ver cómo otras federaciones gestionan el tiempo de juego? Consulta nuestra guía de reglas de tiempo de juego justo por país.

El hilo conductor en todos los formatos

Sea cual sea el formato, valen tres principios.

Planifica antes del partido. El entrenador que sale al campo sin un plan de cambios se guiará por la intuición. Y la intuición favorece a los niños que ya juegan bien, no a los que necesitan los minutos.

Cuenta el tiempo de portero por separado. Un niño que pasa 25 minutos en la portería y 5 minutos en el campo no ha tenido un tiempo de juego justo. La portería es una posición valiosa, pero los minutos como jugador de campo construyen otras habilidades.

Usa herramientas que crezcan contigo. El sistema de parejas funciona en fútbol 5. Se rompe en fútbol 11. Construye hábitos ahora — libreta, hoja de cálculo o aplicación — que sobrevivan al cambio de formato.

Cuanto mayor sea el formato, más difícil es el cálculo mental. Al llegar al fútbol 11, ningún entrenador puede seguir de forma fiable a 17 jugadores, dos partes y rotaciones de portero en la cabeza al tiempo que entrena. Es el momento de mejorar la herramienta, no de rendirse. Para más sobre los métodos que los entrenadores usan realmente durante un partido, consulta nuestra guía para gestionar los cambios sin libreta. Y si te sientes tentado por un cronómetro de intervalos fijos, aquí explicamos por qué ese enfoque cojea en la práctica.